jueves, 26 de agosto de 2010

Sin color, con dolor

Atrasada, atrasada,
muy atrasada
la nieve blanqueó el jardín,
el paisaje, la vida
por segunda vez en estos días.
Un blanco profundo, continuo
pinta las ventanas y enfría el alma.
La ciudad y sus accesos
están colapsados como mi corazón.
En verdad el mío
está en el fondo del dolor;
uno que me invade desde adentro
y va dominando mi ser
sin piedad, tristeza, desazón.
Así tengo el alma sin color,
afín al paisaje,
teñida de blanco y negro.

2 comentarios:

Melusina dijo...

Pero qué pasa hermosa?
Tener el alma del color del paisaje es muy wertheriano y romántico, pero no siempre es bonito...
Te queremoooooooossssss!!!

Petou dijo...

arriba!!!!! que se viene la primavera!!!