El sábado dimos la vuelta a un nuevo capítulo, más hondo, sereno y sobre todo triunfante.
Nosotros sabíamos el contenido y la letra nos daba vueltas en la cabeza desde hacía mucho tiempo, pero nos faltaba escribirlo, leerlo, corregirlo y ahora
está publicado.
Y publicarlo significa eso: darlo a conocer.
Hicimos público nuestro legado familiar y estamos orgullosos de él.
En una familia que parece dispersa - Bariloche, Buenos Aires, Madrid -
en la que cada uno fue buscando su tiempo y su lugar, la idea en el imaginario traía mucho de desunión y soledad, cada uno por su lado; las fiestas no siempre nos reúnen; las alegrías a veces no se comparten y los momentos de dolor por momentos nos encuentran solos con un vacío inmenso sin poder ayudarnos.
Sin embargo, en el fondo del corazón sabemos que lo sembrado permanece y fructifica, pero nos faltaba esto: hacer visible, para nosotros mismos y para los que nos conocen, el cariño que en la distancia nos une aún cuando tengamos diferencias fuertes de vida y pensamiento.
Este cumple de Alfredo revivió eso:
el cariño, el respeto, la confianza y
el amor "despegoteado", valga mi neologismo.
Ahora dimos vuelta la página,
vendrán otras historias y otras realidades,
ésta está cumplida, vivida y disfrutada.
2 comentarios:
Qué satisfacción, qué alegría! Algarábicamente, como puse en la útilma entrada de mi blog. Duele un poco no haber estado ahí pero sabemos que se la pasaron bien con nuestras locuras y saludos. Qué bonito!! Miles de besos.
que alegría como siempre!!! un abrazo enorme para los dos!!
los quiero mucho...
Publicar un comentario