¿ Qué tal ? Sí, esto es tener nombre...no sea que los primos le disputen la fuerza de llamarse FERNANDEZ.
Nació el jueves 6 de agosto al final de la tarde, o sea que puede ser dormilón, ...ya que el llanto, no nos cabe duda, lo lleva en los genes.
Todavía no lo conocemos personalmente pues todo se adelantó a los planes, así que la foto es para otra entrada.
¡Cuánta felicidad y esperanza nos da este nuevo nacimiento! Otra vez la vida se adelanta y baña con su fuerza nuestra pequeñez humana. Es como si en esto de planificar los tiempos de la existencia, otra vez su ímpetu nos dominara y obligara a esperar la sencillez, la bendición y la inocencia de la infancia.
Cuando la curva de la esquina marca una renovada etapa de recuerdos, la vida se destapa y empieza de nuevo. Y allí estamos otra vez, como aquella en la que estrenamos paternidad, pero ahora mirando de costado con mimos, regalos, caricias, perdones y complicidades.
Que Dios fortalezca al padre y a la madre, y dé al recién nacido toda la lluvia de bendiciones rezadas.
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