Como siempre la paciencia es el mejor de los dones pero uno muy escaso en mi persona pues todavía tenemos que esperar para saber qué será el nuevo vástago de Martín, por no decir la verdad: el primero o la primera. Hasta ahora sólo contamos con la intuición y la mitología propia de estos casos..."me parece que" y un sin fin de conclusiones arriba a la boca: ¿ será nena...será varón...?
Hasta los nombres son por ahora suposición pero la falta de paciencia hace que ya los usemos como dictando sentencia.
¡ Todo es tan nuevo y tan feliz ! Si Violeta se lleva la primogenitura de nietos, este o esta se gana la alegría del número: el tercro de los nietos. Tampoco esta vez alcanzarán las manos para llevarlos y sin embargo ya tiene el lugar especial: el más chiquito, por ahora, esperamos.
Otra vez pañales, biberones, tejidos, en fin de todo lo que haga presente que la vida tiene preeminencia sobre todo y que, aunque estemos lejos, la felicidad de su nacimiento también nos bendecirá.
Gracias Señor por no dejar que la vida nos aburra, por llenar nuestra existencia de manos pequeñitas que a cada paso nos tiran de la cordura...Gracias Señor, porque en nuestros hijos nos devolvés la fuerza de la lucha.
Bienvenida?...bienvenido?
1 comentario:
qué alegría notarlos tan contentos... estas recompensas se las merecen multiplicadas por 1000!!! los queremos y extrañamos mucho, mucho...
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