miércoles, 10 de septiembre de 2008

DIA DEL MAESTRO - 11 DE SETIEMBRE

"Donde está tu corazón..." Sí, el mío sigue allí: en los patios, en el recreo, en la sala de maestros, en los rincones de las aulas, en las caras serias y en las sonrisas cómplices, pero sobre todo el mío está en tu mirada, en la de ella y en la de él.
En estos días previos al festejo del Día de Maestro no puedo dejar de pensar en cada momento y en cada situación vivida durante casi cuarenta años, porque si hay un lugar en esta tierra donde viví y fui feliz, fue allí, en el patio de La Inmaculada, caminando entre los alumnos y conversando con todos. Una vez una supervisora me dijo en tono cómplice: ...si querés conocer el espíritu de un colegio, parate en el medio de su patio y observá..." y cuanta razón tenía. No es que la vida de un colegio sea sólo el patio, pero en ese lugar se le toma el pulso, la presión; desde allí se perciben olores, se escuchan ruidos, sonidos, los gritos, los silencios, los papeles... desde allí se accede a las aulas y a la labor intelectual.
Allí, el saludo matinal y la oración compartida; allí, la conversación reparadora; allí, el juego amistoso y la pelea furiosa; allí, la presencia preventiva.
Cuando la vida del patio es fluida, la vida del colegio es auténticamente educativa.
No es mi propósito, ahora, hacer un estudio de la escuela, sólo hacer presente la alegría y la felicidad que me producen en este día los recuerdos de la vida escolar, de los protagonistas y de los amigos que tuve en esa etapa.
Deseo para ellos una gran felicidad y sobre todo mucha esperanza, para que no pierdan el inocente entusiasmo del comienzo, cuando con el ardor juvenil creían que iban a transformarlo todo; que sigan teniendo esa ilusión, pero ya no inocente, sino madura y realista.
Que este Día del Maestro nos dé la suave caricia de la presencia de Jesús y de María, y que de ellos nos brote esa esperanza.

No hay comentarios: